Khachaturian

Una reverberanción inmensa colma este solitario cuarto: he pronunciado en voz alta Khachaturian; y ese nombre soberano ha llevado a cada una de estas cuatro paredes una portentosa energía muy propia de los rusos. Pienso en mi hermano Juan: un hombre que emula a los kosakos cada vez que bebe. El viernes pasado sus hombros enjugaron mis lágrimas: le dije con voz cortada cuanto lo amo. Yo estaba arrobado de tequila y de sentimiento. Hoy, en honor a mi hermano, apelo a la suite Gayaneh.

Escucho la canción de cuna y la nostalgia adviene: recuerdo aquel día en que mi madre fue a parirlo; yo tenía como cuatro años: «¡llévenme con mi bebé!» gritaba una y otra vez, con casi las mismas lágrimas que lubrican hoy mis ojos resecos.

‘Aram Khachaturian’, Autor: Vadim Zanginian, 2013

Deja un comentario